domingo 7 de febrero de 2010

Perdidos por LOST

Artículo reservado para la gente que ya ha visto el primer capítulo de la Sexta Temporada de Lost, no quisiera ser yo la que les estropeara el subidón de no enterarse de nada una vez más… pero me siento en la necesidad de compartir mis pensamientos… ¡o la cabeza me va a explotar!


Perdidos en una isla. Perdidos entre ellos. Perdidos en el pasado. Perdidos en el futuro. Perdidos en el tiempo. ¿Y ahora? Perdidos en dos dimensiones. Por un lado, la teoría del Big Bang de Faraday se hace realidad, por el otro, ¡no! ¿A que juegan Lindelof y Cuse? Este rollo de dos universos paralelos está bien, pero… ¿por qué abrir más preguntas cuando quedan tantas por resolver? La bomba se detonó y Juliette muere sabiendo que la cosa funcionó, ¿cómo? ¿cómo los sabe? Lo vio en el túnel hacia la luz… ¿Qué hace la isla debajo del mar? A caso la explosión tuvo consecuencias también para la isla y los que vivían en ella… A caso cambió también el curso de las cosas de antes del accidente de Oceanic… Porque, si no recuerdo mal, ni siquiera aparecen todos los viejos personajes en el avión… Shannon, Michael y Walt, Anna Lucía, Mister Eko, Libi… Ahora sí, nos hacen un guiño mostrando a Hanz (el pesado que voló por los aires mientras sostenía la dinamita), y lo que es más importante: ¡Desmond!, que se supone llegó a la isla antes que ninguno de ellos, está en el mismo avión hablando con Jack.

Lo que si han dejado bastante claro es que, de un modo u otro, todos están “destinados” entre ellos (ya no se si es cosa del destino o de la casualidad o de la voluntad de un par de… vamos a llamarles “dioses”). Jack le da su tarjeta de cirujano espinal a John diciéndole que “nada es irreversible”, después de que Lock le diga que “no ha perdido a su padre si no a su cuerpo”… Charly, en un intento de esconder la heroïna (o de suicidio) es detenido por la policia… Kate, que ha conseguido librarse del policía que la retiene, y de un tira y afloja con Sawyer en el ascensor, coge el taxi en el que viaja Claire embarazada (por cierto, ¿lo está?), la misma Claire que desapareció de la isla misteriosamente… Si lo que pretenden es mostrarnos que todo el sufrimiento que les costó vivir en la isla no es nada comparado a qué hubiera pasado si el avión hubiera aterrizado en L.A. sano y salvo, de modo que todos hubieran seguido con sus vidas, creo que ya todos sabemos que el final feliz iba a ser peor. En una entrevista a los guionistas en Entertaintment Weekly, estos afirman: “What we’re trying to do there is basically say to you, “God bless the survivors of Oceanic 815, because they’re so self-centered, they thought the only effect [of detonating the bomb] was going to be that their plane never crashes.”

La isla siempre fue una nueva oportunidad. Pero claro, ¿fue el accidente fortuito? ¿Fue culpa de Desmond por olvidar apretar el botón? O fue todo un plan makiavélico de Locke-malo (Fake-Locke, como le llaman en los foros) para acabar con Jacob… ¿Recordáis la conversación de la playa entre Jacob y el hombre-de-negro al final de la quinta? Jacob espera un barco (¿la “Roca Negra”?) mientras el hombre-de-negro le dice que no se imagina las ganas que tiene de matarle. Uno de blanco, uno de negro. ¿El ying i el yang? ¿El bien contra el mal? Sabemos que Jacob es como un personaje divino, como un dios bueno que protege la isla, eso me lleva a pensar que el hombre-de-negro es como un dios malo, algo así como el demonio. No será este dios malo, el mismo Locke-malo y el mismo Humo Negro? Lo sea o no, si el Humo Negro se ha apoderado del cuerpo de Locke… ¿de cuántos se habrá apoderado antes? Tal vez de los muertos que Hurley ve continuamente y de las apariciones que cada uno de ellos tuvieron en algún momento en la isla (como el padre de Jack). Así Hurley no estaría tan loco como pensamos y muchas cosas cobrarían sentido. Pero entonces todo, absolutamente todo, parece un plan premeditado. No obstante, la teoría del purgatorio de mantiene: todos están allí por una razón y, a la vez, por una segunda oportunidad, porque como vemos en la realidad de su vida sin el accidente todos sus problemas reales se mantienen.

Por otro lado, la detonación de la bomba no cambia nada. Pero todos acaban en un templo con una fuente de agua mágica porque el espíritu de Jacob se lo dice a Hurley. ¿Por qué Sayid es tan importante? Qué causalidad que los que acaban en el templo sean los mismos que una vez Ben quiso captar en aquella famosa lista cuando la escotilla vuela por los aires al final de la segunda temporada. Qué casualidad también que sean los mismos Oceanic Six, que volvieron (a excepción de Sun y Aaron tenemos a Jin y Sawyer que se tiró al mar por ser demasiados en el helicóptero pero que en principio debería haberse salvado también). Los mismos que Jacob visita en los flashbacks en momentos cruciales de sus vidas, aquellos momentos que en el futuro condicionarán su camino: un Jack frustrado por un padre que le deja en evidencia, una Kate prematuramente ladrona, un Sawyer en el entierro de sus padres que escribe la carta al asesino de ellos, un Hurley que sale de la cárcel sin cargos pensando que es un peligro para la sociedad, un Sayid que pierde al amor de su vida frente a sus ojos y unos Jin y Sun felices en el día de su boda, además de a un Locke roto al que parece devolverle la vida con un simple toque en el hombro. Si ese Jacob es el dios bueno, ¿por qué va a visitarles en el pasado? ¿Es que sabía que acabarían en la isla según el plan del dios-malo? O es que era el dios-malo… pero no debería ser porque éste, en principio , sólo tomaría la apariencia de las personas fallecidas…

Otra cosa a destacar es que nos cuelen un nuevo personaje: la azafata (en el avión y en el templo). ¿Para qué? Supongo que será necesaria para que les cuente secretos del templo y de los Otros-Otros, y me temo que para darle celos a Kate con Jack… ¿Y el japonés que no quiere hablar inglés porque no le gusta como suena su acento? ¿Y el “John Lennon” que le hace de traductor? ¿Por qué nunca antes nadie encontró el templo? Por qué estos nuevos otros no aparecieron? ¿Sabrá Richard Alpert de su existencia? Mucho me temo que si y mucho me temo que Locke-malo, el humo negro, el hombre-de-negro, lo necesita para llegar hasta allí y por eso lo nokea y se lo lleva. Aún nos falta mucha información sobre este personaje al que Ben define en su momento como "una especie de consejero que lleva haciendo eso desde hace mucho, mucho tiempo". El mismo Richard (sólo como anécdota: el actor se llama Victor Carbonell, nacido en NY de descendencia cubana y española, y obviamente de algún catalan/a) dice que lo de su edad se lo debe a Jacob, ¿le habrá dado éste el regalo de la eternidad? Recordemos que él mismo fue el que visitó a John Locke de pequeño por tener “cualidades especiales”. El mismo Locke que ahora está muerto y al que han robado su cuerpo. Aún así, tengo la esperanza de que John Locke, el que todos conocíamos volverá (¿podrían probar de remojarlo en el agua de mágica, a ver qué pasa… con Sayid funcionó…)

Y qué decir de Ben, el malo malísimo por órdenes del dios bueno que acaba muriendo en sus manos por orden del dios malo que lo que quiere es liberarle. Un Ben que pasa de ser el ser más manipulador y sin escrúpulos que ha existido nunca a un desgraciado juguete de la fortuna, un hombrecillo débil y asustadizo que se esconde frente a un Locke con ojos malévolos.

En conclusión, nos devuelven el misticismo de las primeras temporadas, cuando hablaban de Los Otros y del monstruo del bosque (que lo describieron como un “sistema de seguridad de la isla”) haciendo ver que todo lo de la Iniciativa Dahrma, el giro científico de pruebas psicológicas con humanos que luego desembocó en experimentos radiactivos, fue algo así como una broma o una tapadera de algo más grande. ¡Pero fue real! Porque en el recorrido por la isla destrozada y sumergida vemos los restos del poblado de Los Otros, ¡vemos los columpios! Pero entonces, lo de “mover” la isla, lo de los viajes en el tiempo ¿a qué vino? ¿Seguirá vivo en la vida paralela a la isla con sus experimentos con campos magnéticos? ¿Y qué ha sido de Penny y su padre? Si el Sr. Widmore fue expulsado de la isla por Ben, pero aún así quería protegerla des del exterior, es porque sabrá de la existencia de Jacob. Entonces, ¿a quién había que proteger a la isla o a Jacob? Creo que Iliana podrá contarnos también muchas cosas sobre ello.

Ahora, más que nunca, me doy cuenta que el título de la serie es el mejor en mucho tiempo. Todo y todos están y estamos, totalmente LOST. Los personajes: perdidos en su pasado, perdidos en la isla y en sus circunstancias, perdidos emocional y moralmente. Nosotros, los espectadores, perdidos en una historia retorcida, con grandes dosis de acción, de drama, de humor, de misterio, de amor, de suspense, de violencia, de compañerismo, de misticismo y de realidad científica. Una historia de los más humana y de lo más surrealista. La imaginación no tiene límites, está claro. Esto es lo que más me fascina de esta serie, no sólo porque lo tenga todo narrativamente hablando, si no por la increíble inyección de adrenalina que supone cada capítulo y por la energía cerebral que produce en nuestras mentes. Porque, al final, ellos (los que hacen la serie posible) son nuestros Otros, los que nos hacen ver cosas que no son, los que juegan con nuestros pensamientos y expectativas, llevándonos ha imaginar lugares y momentos que nunca existieron ni existirán. La imaginación siempre da lugar a más imaginación, ya lo decían que ésta no tenia límites…

En fin, lo dejo aquí… hay muchas cosas de las que hablar todavía, pero llevo tres páginas de Word sin darme cuenta, así que me reservaré más teorías para comentar en el próximo episodio. Lo mejor de todo el asunto, es que si todos pensáis como yo es que vamos muy mal encaminados, porque esa será la prueba de que nos han manipulado otra vez y de que todo esto es exactamente lo que quieren que pensemos, por lo que obviamente la realidad será distinta. La gran pregunta ahora es: ¿y vosotros, qué pensáis?

miércoles 13 de enero de 2010

Morir, para vivir.

La muerte siempre da para escribir. Sólo cuando la sentimos de cerca aceptamos los errores cometidos, nos arrepentimos de las palabras escupidas… Sólo cuando se planta en nuestra cara somos capaces de ver con el corazón, porque por fin el cerebro se apaga. Y con él se apaga el odio y se enciende el amor. Sin él todo se olvida y entonces recuerdas otra vez. Pero qué triste es… tener que perder para ver cosas volver. Pero qué triste es valorar lo que tenemos, lo que queremos, cuando otros lo pierden… La vida es así, claro. Qué ilusos, qué frágiles y cobardes por no ser capaces de ver que el amor se demuestra en vida y no cuando no hay nada que hacer. Pero los que se van, a parte de su espíritu, dejan algo más: la oportunidad. De remendar el pasado y continuar, de decir esas palabras que cuestan tanto por miedo a fracasar. Sólo se trata de pronunciar. Un te quiero, un perdón, un me arrepiento, un adiós. Esta vez son Jaume, Angela y los que se van, y digo esta vez porque efectivamente habrá más. Y más. Otra familia rota, otros sueños sin realizar. La pregunta que más se harán: ¿Y ahora qué? Citaré a Elisabet: Adelante y de cara. ¿Vivir para morir? Me gusta más: Morir, para vivir.

martes 29 de diciembre de 2009

Estacionada

Mercredi 9

No hay billete a Caen (Normandía) hasta las seis de la tarde. No son más de las 10 en la estación de Saint Malo. Tengo dos opciones. 1. Irme al centro cargando con la maleta y teniendo en cuenta que hace un frío que pela y está a punto de llover. 2. Quedarme aquí y hacer tiempo alternando el escribir con trazar la ruta que haré en parís.
Escribo. Fumo. Escribo. Un agua. Escribo. Fumo. Escribo. Un bocata. Ya llevo aquí dos horas. Veo gente llegar y partir. Matrimonios mochileros, jóvenes y veteranos. Tengo que ir al wc, me cuelo. ¡En este país se paga por ir al baño! A veces, hasta 50 céntimos. En mi caso me puedo arruinar... Leo qué hacer en París. Dios, cuanto amo la Lonely Planet. ¡Pero qué frío! No me queda batería en el Eeepc. Me voy dentro, seguro que hay enchufes. Un café. Escribo. No fumo. Escribo. Empiezo a acojonarme. Llegaré a Caen sobre las 8 y no tengo ni mapa ni hotel. Todo irá bien. Espero que valga la pena ir hasta allí. Llevo años queriendo visitar la ciudad por la que entraron los americanos para liberar Francia aquel 6 de junio de 1945. Me han dicho que allí puedo visitar el museo sobre la Segunda Guerra Mundial más importante del mundo, le llaman Le Memorial. Y luego, Omaha Beach, la playa del desembarco. Sé que no está en la ciudad, pero encontraré el modo de llegar a ella.
El viaje no es directo, en Saint Dom tengo que cambiar de tren. Finalmente, llego a mi destino. Aun es de día, pero el cielo parece triste. Primero, me aseguro mi billete a Lille (Flandes) para primera hora de la mañana del Viernes. Para ello, tengo que ir hasta París, luego coger otro tren hasta Lille y allí comprarme el pasaje a Liège (Bélgica). Gus me espera para enseñarme su ciudad. Me dicen que los hoteles más baratos son los que están justo en frente de la estación, la Gare de Caen o la estación SNCF (lo que equivaldría en España a la Renfe). El Hotel Rouen, es el más económico: 33€ la noche. Mi habitación es un poco hortera, paredes rosa pastel. Tiene dos camas, la pila dentro y una tele. El baño es compartido para todo el piso. El tercero. Al pasar he visto un bar con un cartel rojo en luces de neón que ponía WIFI. Voy a preguntar. Gente extraña en la calle. Me cuesta definir “extraña”, la verdad, pero todos parecen salidos de un reformatorio o de un cotolengo. Por fin, tengo internet y patatas fritas con ketchup para cenar. Estoy cansada, me voy a dormir; mañana será un gran día.

Lo que no pude publicar de mi aventura por Francia

Nunca llegué a publicar el resto de posts que escribí durante mi ruta por la Bretaña francesa, Bélgica y París. Algunos estan incompletos y puede que ahora no tenga ningún sentido seguir mi aventura cuando ya acabó (hace meses), pero seria una pena que murieran en la memoria de mi pequeño ordenador. Hoy publico lo que escribí al dejar Saint Maló (Bretaña Francesa) para ir a Caen (Normandía).

miércoles 16 de septiembre de 2009

Ir mat, Bretagne!


Mardi 8

Camino a Saint Maló nos desviamos. ¿Conoces Concal?, me pregunta. Ahora le respondería: ¿Cómo olvidarlo...? La carretera de acceso me transporta por un momento a mi querida costa brava: las curvas, el paisaje frondoso que te impide ver el final... y de pronto de entre la maleza aparece tu destino, como al entrar en Port de la Selva por la carretera de Llançà o como al llegar a Cadaqués desde Port de la Selva. A medida que avanzamos se abre un pueblo pescador, una fila de casas bajas y coloridas bordean la carretera principal por su lado izquierdo. A la derecha, sólo el mar. Bueno, más bien sólo arena encharcada. La panorámica es inolvidable, barcas reposando en la arena, tumbadas esperando a que suba la marea para danzar entre las olas. Hacia el final del paseo encontramos tres paradas de venta, venden mejillones y ostras a 3€ el plato. “Aquí viene la segunda parte de la sorpresa”, me dice Guigui, “Huitres!”. Ostras frescas con un poco de limón. Todavía se mueven. Riquísimas, aunque es el típico manjar que si te quedas mirando más de un minuto te resulta repulsivo. Mejor abrir y comer, abrir y comer. A nuestras espaldas se encuentran los criaderos. Buscamos un lugar para comer. Yo esperaba Mules frites pero Guigui quiere que pruebe las galletes. De aperitivo: frutas secas y Pommeau-Choucheu (una especie de licor dulce). Me pido una con todo: jamón, queso, champiñones, chorizo, huevo... Un placer. Bebemos sidra bretona. La verdad, no me gusta, pero la bebo igual. Brindamos en bretón: Ir mat! (ellos también tienen su propio idioma). Pienso que a veces cuando más sólo quieres estar, más compañía necesitas. Me alegro de que Guigui esté aquí.

El sol brilla en todo su esplendor, reflejándose en el suelo húmedo y barroso. No puedo evitar chapotear descalza entre las barcas, quiero notar esa sensación viscosa que provocaba ruiditos insoportables bajo mis zapatos. Es agradable y asqueroso a la vez. Me siento como un niño estrenando botas de agua, sólo que con miedo a resbalar y caer. Caminamos hasta el coche, mejor esperar a que el barro se seque, está imposible de sacar y me estoy poniendo como un cristo. Debemos llegar a Saint Maló a una hora prudente, no tengo donde dormir.