“Nosotros no nos hemos rendido. No hemos dejado las armas. ”
Jacob “Jake” Kane es un ex preso del UVF (Ulster Volunteer Force), la unidad de voluntarios del Ulster que luchó contra las fuerzas del IRA durante el conflicto. Jake entró en prisión con 16 años por su implicación en un tiroteo. Hoy, forma parte de una asociación de expresos unionistas llamada EPIC. Hace de guía.
Punto de encuentro: el Shankill Leisure Center.
- ¿Cómo es la vida en Shankill Road ahora?
“Shankill es un barrio 100% protestante, de clase trabajadora. En los años 60 éramos 66.000 personas, ahora sólo 25.000, a causa de las estrictas reglas. Tenemos nuestras páginas webs, nuestros canales de radio... Ahora empezamos a explotar el turismo poniendo museos, haciendo rutas… Eso es lo que da empleo. El sector del transporte está lleno de excombatientes como yo, que conducen taxis. Pero taxis privados, los “black taxis” pertenecen a los católicos. Es una normativa del gobierno. Las pinturas –refiriéndose a los murales que inundan el barrio- también han cambiado. "Hay mucha gente sujeta a sectarismos. He llegado a ver gente durmiendo en las escuelas por miedo a ser atacados. Somos buena gente, no hay mala gente aquí.”
- Precisamente se han asociado mucho los últimos altercados entre jóvenes de ambos lados del muro a movimientos sectarios. ¿Es así?
“Algunos jóvenes tiran piedras porque no están suficientemente educados, piensan como la vieja orden. Esas piedras son el muro que nos separa. El país trabaja en contra de 30 años de terrorismo. Los sectarismos son la droga de muchos países.”
- Incluso se han producido este tipo de acciones en contra de inmigrantes…
“Personalmente yo no soy racista. Pero entiendo el miedo de la gente a la inmigración. No queremos que nos quiten nuestro trabajo. Podrían crearse guetos. Y en el futuro podrían aparecer grupos neonazi creando problemas. No estamos preparados todavía. ¿Te imaginas a nuestra gente casándose con ellos? No nos preocupa especialmente, no tememos por nuestras chicas, pero el miedo se expande rápido. Los movimientos neonazi no existen aquí, sólo son un par de críos mal educados. Agitadores de tormentas, no skinheads. Pero, podría aparecer racismo entre la población si empezara a haber mucha inmigración.”
- ¿Cómo se educan las nuevas generaciones protestantes?
"Educamos a nuestros hijos para mantener la paz. Nosotros no teníamos absolutamente nada, nos lo perdimos todo. Por eso la mayoría de gente iba a por todas. Estábamos en las mismas malas condiciones sociales que los republicanos. Totalmente reprimidos por nuestros patrones. Aquí no hay buenos y malos. Sino dos identidades. Por eso, preparamos actividades para niños por toda la ciudad para que aprendan a respetar las culturas y para luchar contra el sectarismo. Hay gente joven de Shankill que está ahora en Irak, luchando con el ejército británico. Todos los que pertenecen a la comunidad protestante han subido a bordo de ella con sangre de por medio."
- ¿Os involucráis los unos (protestantes) con los otros (católicos) en la vida cotidiana?
"No. Nosotros no pasamos a Falls y ellos tampoco vienen a Shankill. Seguimos yendo a colegios distintos, haciendo diferentes fiestas… Por ejemplo, el día de San Patricio no lo celebramos. No nos sentimos libres para ir, porque por todas partes vemos la bandera irlandesa. Y traen instrumentos raros de hace más de 50 años. Toda nuestra cultura es británica. La mayoría de gente pertenece a la Orden de Orange, aunque no todos. Hacemos desfiles tocando flautas, tambores y otros instrumentos musicales. Pero no el violín, por ejemplo. Sólo cosas inglesas. Hemos de encontrar el punto neutral: que está en llevar a nuestros chicos y chicas al otro lado. Ahora… que formen familias juntos… es otra historia."
- ¿Se han hecho las cosas bien en estos diez años?
"Nos disparábamos y ahora estamos hablamos. Es extraordinario, único. Empieza a haber pluralidad. Creo que Ian Paisley hizo lo correcto por la paz, en su momento. Los dos partidos están haciendo cosas. Hoy, los disidentes del IRA (Real IRA) no tienen el apoyo de los católicos. Hemos llegado al punto de pensar: ¿por qué perder vidas inocentes si estamos todos desempleados? Los católicos han explotado la causa trabajadora, pero todos la hemos sufrido. Realmente ellos no nos querían. Si estamos separados, todo el mundo es feliz. Nosotros pedimos a los católicos que olviden el romanticismo republicano y que nos pongamos a trabajar juntos. Que dejemos de atravesar muros, de dispararnos, de ser arrestados... Hemos sacrificado a nuestra gente pero también nuestras leyes. Esa no es una vida apropiada. No merece la pena. Y, aunque sí estamos hablando, todavía hay diferencias. Pero hemos de construir la economía del país, juntos."
- ¿Os habéis sentido marginados por parte de la prensa internacional?
"Totalmente. Los medios de comunicación internacionales se han mostrado siempre positivos a favor de los republicanos, por el marxismo imperante en Europa y los grupos revolucionarios. Es un pensamiento romántico que justifica matar a gente inocente. El IRA decía que había una colisión de armas con la inteligencia británica, que era muy efectiva. Esa colisión no era más que una ilusión. Nosotros no hacemos propaganda. Todos los grupos que se formaron (el UFF, el UVF…) éramos grupos de amigos que sólo queríamos defender nuestro país. El IRA es un ejemplo de propaganda. La campaña “Bombing the Economy” que llevaron a cabo en 1969 contra el ejército inglés fue la que atrajo al ejército británico. Eran 1.000.000 de personas las que estaban en contra de que el Norte de Irlanda perteneciera al Reino Unido y perdieron. Pero siempre hemos tenido el apoyo de Canadá, Norteamérica, Inglaterra y Escocia."
- ¿Es posible entonces una total reconciliación?
"Se necesitan 30 años para la total reconciliación, cuando todos nosotros hayamos muerto. Está en manos de nuestros jóvenes, ellos son quienes conducirán las culturas. Sería bonito poder sentarme con un católico para bromear sobre las bombas que nos echábamos mutuamente en las puertas de nuestras casas, pero lo veo difícil. Es mucho lo que hemos vivido. Nosotros no vamos a reconciliarnos, puede que las futuras generaciones lo hagan."
- De modo que el conflicto no ha acabo…
- ¿Cómo es la vida en Shankill Road ahora?
“Shankill es un barrio 100% protestante, de clase trabajadora. En los años 60 éramos 66.000 personas, ahora sólo 25.000, a causa de las estrictas reglas. Tenemos nuestras páginas webs, nuestros canales de radio... Ahora empezamos a explotar el turismo poniendo museos, haciendo rutas… Eso es lo que da empleo. El sector del transporte está lleno de excombatientes como yo, que conducen taxis. Pero taxis privados, los “black taxis” pertenecen a los católicos. Es una normativa del gobierno. Las pinturas –refiriéndose a los murales que inundan el barrio- también han cambiado. "Hay mucha gente sujeta a sectarismos. He llegado a ver gente durmiendo en las escuelas por miedo a ser atacados. Somos buena gente, no hay mala gente aquí.”
- Precisamente se han asociado mucho los últimos altercados entre jóvenes de ambos lados del muro a movimientos sectarios. ¿Es así?
“Algunos jóvenes tiran piedras porque no están suficientemente educados, piensan como la vieja orden. Esas piedras son el muro que nos separa. El país trabaja en contra de 30 años de terrorismo. Los sectarismos son la droga de muchos países.”
- Incluso se han producido este tipo de acciones en contra de inmigrantes…
“Personalmente yo no soy racista. Pero entiendo el miedo de la gente a la inmigración. No queremos que nos quiten nuestro trabajo. Podrían crearse guetos. Y en el futuro podrían aparecer grupos neonazi creando problemas. No estamos preparados todavía. ¿Te imaginas a nuestra gente casándose con ellos? No nos preocupa especialmente, no tememos por nuestras chicas, pero el miedo se expande rápido. Los movimientos neonazi no existen aquí, sólo son un par de críos mal educados. Agitadores de tormentas, no skinheads. Pero, podría aparecer racismo entre la población si empezara a haber mucha inmigración.”
- ¿Cómo se educan las nuevas generaciones protestantes?
"Educamos a nuestros hijos para mantener la paz. Nosotros no teníamos absolutamente nada, nos lo perdimos todo. Por eso la mayoría de gente iba a por todas. Estábamos en las mismas malas condiciones sociales que los republicanos. Totalmente reprimidos por nuestros patrones. Aquí no hay buenos y malos. Sino dos identidades. Por eso, preparamos actividades para niños por toda la ciudad para que aprendan a respetar las culturas y para luchar contra el sectarismo. Hay gente joven de Shankill que está ahora en Irak, luchando con el ejército británico. Todos los que pertenecen a la comunidad protestante han subido a bordo de ella con sangre de por medio."
- ¿Os involucráis los unos (protestantes) con los otros (católicos) en la vida cotidiana?
"No. Nosotros no pasamos a Falls y ellos tampoco vienen a Shankill. Seguimos yendo a colegios distintos, haciendo diferentes fiestas… Por ejemplo, el día de San Patricio no lo celebramos. No nos sentimos libres para ir, porque por todas partes vemos la bandera irlandesa. Y traen instrumentos raros de hace más de 50 años. Toda nuestra cultura es británica. La mayoría de gente pertenece a la Orden de Orange, aunque no todos. Hacemos desfiles tocando flautas, tambores y otros instrumentos musicales. Pero no el violín, por ejemplo. Sólo cosas inglesas. Hemos de encontrar el punto neutral: que está en llevar a nuestros chicos y chicas al otro lado. Ahora… que formen familias juntos… es otra historia."
- ¿Se han hecho las cosas bien en estos diez años?
"Nos disparábamos y ahora estamos hablamos. Es extraordinario, único. Empieza a haber pluralidad. Creo que Ian Paisley hizo lo correcto por la paz, en su momento. Los dos partidos están haciendo cosas. Hoy, los disidentes del IRA (Real IRA) no tienen el apoyo de los católicos. Hemos llegado al punto de pensar: ¿por qué perder vidas inocentes si estamos todos desempleados? Los católicos han explotado la causa trabajadora, pero todos la hemos sufrido. Realmente ellos no nos querían. Si estamos separados, todo el mundo es feliz. Nosotros pedimos a los católicos que olviden el romanticismo republicano y que nos pongamos a trabajar juntos. Que dejemos de atravesar muros, de dispararnos, de ser arrestados... Hemos sacrificado a nuestra gente pero también nuestras leyes. Esa no es una vida apropiada. No merece la pena. Y, aunque sí estamos hablando, todavía hay diferencias. Pero hemos de construir la economía del país, juntos."
- ¿Os habéis sentido marginados por parte de la prensa internacional?
"Totalmente. Los medios de comunicación internacionales se han mostrado siempre positivos a favor de los republicanos, por el marxismo imperante en Europa y los grupos revolucionarios. Es un pensamiento romántico que justifica matar a gente inocente. El IRA decía que había una colisión de armas con la inteligencia británica, que era muy efectiva. Esa colisión no era más que una ilusión. Nosotros no hacemos propaganda. Todos los grupos que se formaron (el UFF, el UVF…) éramos grupos de amigos que sólo queríamos defender nuestro país. El IRA es un ejemplo de propaganda. La campaña “Bombing the Economy” que llevaron a cabo en 1969 contra el ejército inglés fue la que atrajo al ejército británico. Eran 1.000.000 de personas las que estaban en contra de que el Norte de Irlanda perteneciera al Reino Unido y perdieron. Pero siempre hemos tenido el apoyo de Canadá, Norteamérica, Inglaterra y Escocia."
- ¿Es posible entonces una total reconciliación?
"Se necesitan 30 años para la total reconciliación, cuando todos nosotros hayamos muerto. Está en manos de nuestros jóvenes, ellos son quienes conducirán las culturas. Sería bonito poder sentarme con un católico para bromear sobre las bombas que nos echábamos mutuamente en las puertas de nuestras casas, pero lo veo difícil. Es mucho lo que hemos vivido. Nosotros no vamos a reconciliarnos, puede que las futuras generaciones lo hagan."
- De modo que el conflicto no ha acabo…
"Nosotros no nos hemos rendido. No hemos dejado las armas. Tememos por nuestra seguridad. Ya no hay amenaza por parte del IRA o del movimiento republicano, pero seguimos estando en contra de ellos por nuestro futuro. Nuestra estructura no ha sido nunca tan sofisticada como la del IRA. Nuestro ejército no ha quedado de lado, no hemos querido dejarlo. La guerra ha acabado, sí, pero si algún día pasa algo estaremos preparados para proteger nuestro país."
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