29/12/2009

Estacionada

Mercredi 9

No hay billete a Caen (Normandía) hasta las seis de la tarde. No son más de las 10 en la estación de Saint Malo. Tengo dos opciones. 1. Irme al centro cargando con la maleta y teniendo en cuenta que hace un frío que pela y está a punto de llover. 2. Quedarme aquí y hacer tiempo alternando el escribir con trazar la ruta que haré en parís.
Escribo. Fumo. Escribo. Un agua. Escribo. Fumo. Escribo. Un bocata. Ya llevo aquí dos horas. Veo gente llegar y partir. Matrimonios mochileros, jóvenes y veteranos. Tengo que ir al wc, me cuelo. ¡En este país se paga por ir al baño! A veces, hasta 50 céntimos. En mi caso me puedo arruinar... Leo qué hacer en París. Dios, cuanto amo la Lonely Planet. ¡Pero qué frío! No me queda batería en el Eeepc. Me voy dentro, seguro que hay enchufes. Un café. Escribo. No fumo. Escribo. Empiezo a acojonarme. Llegaré a Caen sobre las 8 y no tengo ni mapa ni hotel. Todo irá bien. Espero que valga la pena ir hasta allí. Llevo años queriendo visitar la ciudad por la que entraron los americanos para liberar Francia aquel 6 de junio de 1945. Me han dicho que allí puedo visitar el museo sobre la Segunda Guerra Mundial más importante del mundo, le llaman Le Memorial. Y luego, Omaha Beach, la playa del desembarco. Sé que no está en la ciudad, pero encontraré el modo de llegar a ella.
El viaje no es directo, en Saint Dom tengo que cambiar de tren. Finalmente, llego a mi destino. Aun es de día, pero el cielo parece triste. Primero, me aseguro mi billete a Lille (Flandes) para primera hora de la mañana del Viernes. Para ello, tengo que ir hasta París, luego coger otro tren hasta Lille y allí comprarme el pasaje a Liège (Bélgica). Gus me espera para enseñarme su ciudad. Me dicen que los hoteles más baratos son los que están justo en frente de la estación, la Gare de Caen o la estación SNCF (lo que equivaldría en España a la Renfe). El Hotel Rouen, es el más económico: 33€ la noche. Mi habitación es un poco hortera, paredes rosa pastel. Tiene dos camas, la pila dentro y una tele. El baño es compartido para todo el piso. El tercero. Al pasar he visto un bar con un cartel rojo en luces de neón que ponía WIFI. Voy a preguntar. Gente extraña en la calle. Me cuesta definir “extraña”, la verdad, pero todos parecen salidos de un reformatorio o de un cotolengo. Por fin, tengo internet y patatas fritas con ketchup para cenar. Estoy cansada, me voy a dormir; mañana será un gran día.

Lo que no pude publicar de mi aventura por Francia

Nunca llegué a publicar el resto de posts que escribí durante mi ruta por la Bretaña francesa, Bélgica y París. Algunos estan incompletos y puede que ahora no tenga ningún sentido seguir mi aventura cuando ya acabó (hace meses), pero seria una pena que murieran en la memoria de mi pequeño ordenador. Hoy publico lo que escribí al dejar Saint Maló (Bretaña Francesa) para ir a Caen (Normandía).